

A la sombra de la blanca catedral de São Brás – la más hermosa de la región del Algarve portugués – se encuentra Casa Quatro, ubicada en una de las casas más antiguas de la ciudad.
Siguiendo el estilo clásico del Algarve, la casa se extiende en varios niveles, pintado de blanco en el exterior y con un interior suavemente mate y abovedado. La paleta de colores de la casa se basa en una combinación de materiales tradicionales, incluyendo el ladrillo – conservado para los techos interiores – y la cal para las paredes interiores y exteriores. Los espacios también se animan con madera natural, piedra y textiles que aporten un toque contemporáneo. Los muebles, por su parte, coexisten de forma orgánica dentro de volúmenes sin adornos. De la casa emana una elegancia discreta que invita a la relajación. En un patio central se encuentra una piscina y en la azotea una espaciosa terraza donde se pueden apreciar los tejados rojizos del pueblo, el campanario de la iglesia del siglo XVII y varias chimeneas.
Casa Quatro está diseñada para que los huéspedes vivan en paz entre los lugareños con un enfoque relajado y actividades al aire libre propias de los habitantes locales.
Fuente: The Addresses











